El Juzgado de lo Social Nº 11 de Valencia reconoció a un joven maestro de educación infantil una incapacidad permanente absoluta tras revertir la resolución denegatoria del INSS. La sentencia es un buen ejemplo de cómo una secuela aparentemente "leve" — el dolor neuropático crónico — combinada con un cuadro depresivo reactivo, puede dar lugar al grado máximo de incapacidad para todo tipo de trabajo.
El caso: cronología clínica
El trabajador, de 34 años, ejercía como maestro de educación infantil en un colegio concertado. La cronología:
- 2022: diagnóstico de hernia inguinal bilateral. Se le opera mediante técnica laparoscópica con colocación de malla.
- Postoperatorio: aparición de dolor inguinal persistente — diagnosticado como dolor neuropático crónico por atrapamiento de los nervios ilioinguinal y génitofemoral.
- 2023: dos cirugías de revisión sin éxito. Tratamiento con opioides y pregabalina sin respuesta clínica.
- 2024: desarrolla un cuadro depresivo mayor reactivo al dolor crónico, con ideación autolítica. Ingreso psiquiátrico.
- 2025: el EVI del INSS reconoce únicamente incapacidad permanente total para su profesión habitual.
Por qué se recurrió la resolución
Aceptar el grado de total habría supuesto:
- Pensión del 55 % de la base reguladora.
- Compatibilidad legal con otro trabajo distinto al de maestro.
- Pensión sujeta a IRPF íntegro.
El cliente, sin embargo, no estaba en condiciones de desempeñar ningún trabajo: el dolor neuropático le impedía estar de pie, sentarse en silla rígida o concentrarse durante períodos prolongados; la depresión mayor le impedía relacionarse en entornos laborales; y la medicación opioide afectaba sus capacidades cognitivas. La incapacidad procedente era la absoluta.
La total incapacita para la profesión habitual; la absoluta inhabilita para cualquier trabajo. La diferencia económica anual ronda los 6.000–10.000 €, y la absoluta está además exenta de IRPF.
La prueba pericial determinante
El éxito del recurso descansó en tres pilares probatorios:
- Informe del médico de la Unidad del Dolor de un hospital público, describiendo la cronicidad del cuadro y la resistencia terapéutica a las cirugías de revisión.
- Informe psiquiátrico documentando el episodio depresivo mayor, el ingreso por ideación autolítica y la falta de respuesta a los tratamientos de primera línea.
- Pericial privada de un médico evaluador independiente, contratado por el despacho, que examinó al paciente y rebatió punto por punto el informe del médico inspector del INSS.
El perito privado acreditó que las limitaciones objetivadas imposibilitaban cualquier rendimiento laboral mínimamente eficiente, requisito que la jurisprudencia exige para el reconocimiento del grado absoluto.
La sentencia
El Juzgado de lo Social Nº 11 de Valencia estimó íntegramente la demanda y reconoció el grado de incapacidad permanente absoluta. Los argumentos centrales:
- La cronicidad y la resistencia terapéutica del dolor neuropático, acreditadas con tres intervenciones quirúrgicas fallidas.
- La comorbilidad psiquiátrica grave, con ingreso documentado y diagnóstico de depresión mayor.
- El concepto jurisprudencial de "rendimiento mínimamente eficiente" — exigible para que exista capacidad laboral — no concurría.
- El cuadro era previsiblemente definitivo, requisito que la Ley General de la Seguridad Social exige para la calificación de incapacidad permanente.
Una secuela "menor" como un dolor neuropático crónico puede ser invalidante absoluta cuando se acompaña de comorbilidad psiquiátrica y se acredita la imposibilidad de un rendimiento mínimo. La clave está en la prueba pericial.
La lección práctica
Tres conclusiones que extraemos de casos como este:
- El INSS tiende a infracalificar. Las resoluciones de "total" cuando procedería "absoluta" son frecuentes. Conviene siempre revisar técnicamente la resolución antes de aceptarla.
- La prueba pericial privada es decisiva. En Juzgados de lo Social, el informe pericial bien preparado tiene un peso desproporcionado en el resultado.
- Los plazos son cortos pero salvables. 30 días para reclamación previa y 30 más para demanda. Con asesoramiento ágil se llega.
Conclusión
Si el INSS te ha reconocido un grado de incapacidad permanente que crees insuficiente, no firmes el conforme. Hay vía judicial y, con la prueba pericial adecuada, los porcentajes de éxito son altos. Revisamos tu expediente sin coste.